¿Te responsabilizas de tus palabras, de tu forma de hablar, de tu comunicación? piensa que todos somos responsables de lo que decimos y si se entiende mal, no es culpa del
otro es que yo me he expresado según “yo” pero no según el “otro” y al dar por hecho que el “otro” habla mi mismo lenguaje, se produce el malentendido.
Todos, sin excepción, nos comunicamos según nuestras vivencias, sin duda cabe que si en mi casa siempre se ha hablado a voces yo hablaré a voces, salvo que un día me plante y diga: ¡¡¡hasta aquí!!! y decida, de verdad, cambiar mi forma de comunicarme pero lo fácil es decir “la culpa es de mis padres que me hablaban a voces” o, mi favorita “bueno, todos hablamos así en mi familia, esto es genético” ¡Vamos a ver los ojos azules no discuto que le “eches la culpa a la genética” pero seamos adultos por favor, dejemos de hacernos las víctimas y RESPONSABILICÉMONOS DE NUESTRA COMUNICACIÓN.

Te pongo un ejemplo: Estás hablando con una persona y después de soltarle el speech le dices. “¿me has entendido?” ya estoy volcando sobre él o ella el que mi argumentación, que doy por hecho que es perfecto, lo haya entendido… o no. Ya estamos haciendo sentir culpable a nuestro interlocutor de si es lo suficientemente hábil para entender lo que le estamos contando y así no son las cosas.

Tu has decidido contarle algo, te lo haya pedido o no, tu, y solo tú eres responsable de lo que vas a contarle y por tanto eres tu, y solo tu el responsable de “hacerte entender” porque tu eres el que debe hablar en su idioma, no al revés así que reformulA la pregunta y sustituye el “¿me has entendido?” por “¿Me he hecho entender?” o “¿Me explico?. Cambiar esta frase, algo tan sutil es muy importante a la hora de que nuestro interlocutor nos reciba de una forma más abierta y se sienta menos juzgado. Piensa que nuestra parte animal reacciona inconscientemente a estas palabras como “ataques” y cuando nos atacan ¡nos defendemos! así que abre la puerta a tu interlocutor sin juzgarle e inconscientemente dile “quizás no me expliqué de forma correcta y la información no llegó” así nuestro interlocutor se abrirá a nosotros y nos facilitará la comunicación, inconscientemente simpatizará con nosotros y abrirá su mente a lo que le estamos contando.

 

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