Estoy aquí para ayudarte a sacar del tintero tu mejor voz

Soy Sonia García, y voy a intentar explicarte, sin extenderme demasiado, quién soy, así como el motivo por el que hoy me encuentro aquí.

Un poco sobre mi

Brasileña de nacimiento, madrileña de corazón, y alicantina de adopción: he encontrado en Jávea el espacio donde sentirme libre para lanzarme a desarrollar lo que, de verdad, me apasiona: el programa “desata tu voz”.
Soy Madre de dos hijos; luchadora, habladora, positiva, espiritual, y perfeccionista; y me considero un claro ejemplo de reinvención personal.
Por el camino, he aprendido a valorarme tanto profesional como personalmente, y sobre todo, he descubierto mi talento.

Sonia García

Secretaria de dirección de profesión

Por obligación tuve que formarme como secretaria, un trabajo que no estaba hecho para mí, pero que quizá fue un indicador de lo que sería mi futuro, ya que gestionar la comunicación en la empresa era una de mis funciones fundamentales.

Decidí elegirme a mí misma

Mis hijos ya estaban creciendo, tarde o temprano ellos volarían, y yo no me podía resignar a quedarme quieta, así que, tome la decisión de “reinventarme”. Esta vez elegí formarme en aquello que verdaderamente me daba energía para seguir aprendiendo, creciendo y mejorando.

Comunicadora de vocación

Gracias a la comunicación en sus distintas facetas he conseguido encontrar por fin mi vocación. He tenido la oportunidad de trabajar en cine, televisión, radio y otras plataformas; también he colaborado con marcas de reconocido prestigio, pero por encima de todo, hoy estoy feliz porque me dedico a lo que de verdad me gusta.

Mi vena comunicadora

Siempre he sido una apasionada de la coreografía, considero el baile un instrumento útil para el desarrollo de la expresión corporal, y yo necesitaba aflorar mi talento, y gestionarlo, no seguir escondiéndolo.

La oficina no tenía esos componentes como la música, el espacio, el tiempo, la expresión del cuerpo, el ritmo, la comunicación, los sentimientos… que me ayudarían a conseguir mi desarrollo integral.

Resilencia

No fue llegar y cantar, los inicios fueron algo complicados. Recuerdo el primer día que tuve que “doblar” una risa (la de Ana Belén en “El amor perjudica seriamente la salud”) entré en pánico, me quedé en blanco, sentía vergüenza, y es que mi timidez se apoderó de mí.

Sin embargo, aquel episodio me enseñó algo, y me hizo más fuerte para seguir mi camino. No solo rompí mis esquemas, saqué mi esencia y mi verdadero talento, sino que principalmente comprendí que practicando ciertas técnicas podemos mejorar y conseguir transmitir nuestro mensaje más allá de las palabras.

Mi punto de partida

No creo que el futuro esté escrito, y sí creo en la casualidad como algo que sucede cuando no te resignas. Por indicaciones médicas dejé mi trabajo, estaba embarazada de primer hijo y si no lo hacía corría el riesgo de perderlo. No lo dudé y decidí ser la madre perfecta que a mí me hubiese gustado tener. Es más, a los nueve meses, volví a quedarme embarazada. Y aquí me encontré de lleno con la depresión y el estrés, pero por suerte, también me topé con unas palabras que para mí son mágicas “actriz de doblaje”.

Formar parte de otras historias

En la actualidad quiero ayudar a otras personas a transmitir su mensaje, quiero que cuando cuenten una historia a través de su voz, esta sea la historia que el mundo perciba, y no otra.

Descarga GRATIS la Guía con los 4 Pasos que Desatarán Tu voz

Aviso Legal | Política de Privacidad | Política de Cookies